¡Acción por la literatura!

Echa a volar tu imaginación y ponte en Acción por la literatura.

Para festejar el Día del Niño (30 de abril) y el Día Mundial del Libro y del Derecho de autor (23 de abril), te invitamos a leer el cuento y luego a dibujar a los personajes o la historia en general, usando tu imaginación.

Cuando termines tu dibujo puedes tomarle una foto o escanearlo y subirlo a la página de ¡Clic Clac!

Todos los dibujos recibidos serán publicados aquí, a partir del 29 de abril, y presentados en la pantalla de Canal 22.

El principito


Autor: Antoine de Saint-Exupéry

Un piloto aviador cuenta la aventura que vivió hace seis años en el desierto de Sahara.
Ahí, después de un accidente, se encontró con un principito que venía del asteroide B 612, y lo único que quería es que el aviador le dibujara un cordero. Después de varios intentos fallidos el aviador solo dibujó una caja que albergaba al animal, lo que hizo feliz al Principito, pues era lo que deseaba. Conforme pasan los días el principito le cuenta cómo es su planeta y la manera en que llegó a la Tierra.

En su planeta, el principito disfrutaba de los atardeceres y era responsable de tres volcanes (uno ya extinto) que le llegaban a la rodilla. Un día vio nacer una rosa, a la que consideraba única, por lo que la amó y procuró, pero la flor era vanidosa y cada vez exigía más cuidados.
Al pensar que no podía cuidar más de ella, el principito decidió salir de su asteroide y aprovechó la migración de unas aves para hacerlo.

Antes de llegar a la Tierra visitó seis planetas diferentes: primero, llegó a un planeta habitado por un rey que solo daba órdenes razonables pero que no tenía a quien gobernar; luego visitó el asteroide de un hombre vanidoso que disfruta de los aplausos del principito, quien aburrido de la situación decidió continuar su viaje; más tarde llegó al planeta del bebedor que tomaba para no sentir vergüenza, situación que no le pareció muy razonable; enseguida, vistió a un hombre de negocios, para quien los números eran lo más importante y se dedicaba a contar las estrellas, las cuales quería poseer; luego, se encontró con el farolero, que apagaba y prendía su farol pues ahí los días solo duraban un minuto; el sexto planeta que visitó fue el del geógrafo, de quien aprendió el significado de lo efímero y entendió que su rosa lo era.

Con cada visita el principito comprendió lo complicado que es entender a los adultos, afirmaba que éstos solo estaban interesados en los números, ser admirados, tener poder y no valoraban las cosas verdaderamente importantes.

Una vez en la Tierra, conoció a un zorro y le pidió que jugara con él, sin embargo, el animal se negó. Le planteó que era necesario domesticarlo para crear vínculos y así convertirse en el uno para el otro. Además, el principito descubrió que había más rosas como la suya. Se sintió decepcionado al principio, pero luego su amigo el zorro le explicó que aquella flor era única por el cuidado que el principito le había dado y el cariño que sentía por ella, afirmó que sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.
¡Sube aquí tu dibujo!
< Atrás